Del día 1 al 5
Del día 6 al 10
Del día 11 al 14
Por qué esto se lleva mal
Un medicamento con una dosis fija se aprende en dos días. Lo que no se aprende es un tratamiento que cambia a mitad: hay que recordar la pauta nueva y el día en que empieza, y las dos cosas se olvidan por separado.
Lo que suele pasar, por este orden:
- Se pierde la cuenta de los días. «¿Hoy es el cuarto o el quinto?» Y no es lo mismo: uno de los dos ya es la dosis nueva.
- El cambio se pasa por alto un día. Se sigue con la dosis de antes por inercia, porque es lo que se lleva haciendo cinco días.
- O se adelanta. Que en una bajada de corticoides no es un detalle.
- El papel de la caja se pierde, o se queda en el bolso del que fue a la consulta.
Y esto no le pasa a quien es despistado. Le pasa a cualquiera que lleve encima un tratamiento de doce días mientras hace su vida.
Los cuatro casos de siempre
«Pauta que cambia» suena raro dicho así, pero son cosas que has visto seguro:
1 · La bajada escalonada
La clásica de los corticoides: 30 mg cinco días, 20 mg cinco días, 10 mg hasta terminar. Cambia la cantidad y a veces también el número de tomas: la de la noche desaparece.
2 · La carga inicial
Empieza fuerte y sigue flojo. Dos comprimidos el primer día, uno el resto. Es un cambio de un solo día, y por eso mismo se olvida: solo hay que acordarse una vez, justo cuando todavía no tienes el hábito.
3 · El horario que se mueve
La dosis es la misma pero la hora no: cada ocho horas los tres primeros días, luego solo por la mañana. Aquí lo que cambia no es cuánto, sino cuándo.
4 · El que solo se toma unos días
Lunes, miércoles y viernes. No cambia de dosis, pero hay días en los que no toca, y en la práctica se lleva igual de mal.
Los cuatro se apuntan igual: diciendo a partir de qué día empieza cada etapa.
Cómo se apunta una pauta que cambia
Se hace una vez, al crear el tratamiento o después, y no hay que volver a tocarlo.
- Apunta la primera etapa. El medicamento, la dosis y las franjas con las que empieza. Si es lo único que sabes, ya vale: las etapas se pueden añadir después.
- Añade una etapa y di desde qué día. «Desde el día 6». El día 1 es el primero del tratamiento, no un día del calendario: así la pauta sirve igual empiece cuando empiece.
- Cambia lo que cambie. La cantidad, las franjas o las dos cosas. Si en la etapa nueva ya no hay toma de noche, se quita y punto.
- Repite si hay más bajadas. No hay límite de etapas.
A partir de ahí, en la pantalla Hoy aparece la dosis que toca hoy, y debajo dice en qué día del tratamiento vas. El día del cambio no hay que hacer nada: ya está hecho.
Pautia no decide ninguna pauta. Lo que escribes es lo que te ha indicado tu médico o tu farmacéutico. Si no te cuadra lo que ves en pantalla, lo que hay que revisar es lo que se apuntó, y ante una duda sobre la dosis se pregunta a un profesional.
Por qué una alarma no vale aquí
Una alarma sabe una cosa: la hora. Y con eso basta mientras la pauta no cambie. En cuanto cambia, la alarma se convierte en un problema en vez de una ayuda:
- Suena igual el día 5 que el día 6, y no dice que hoy son 20 mg y no 30. Lo que ha cambiado es justo lo que no sabe.
- La de la noche sigue sonando cuando la etapa nueva ya no la lleva. Y una alarma que suena cuando no toca se aprende a ignorar en dos días: entonces tampoco suena la que sí importa.
- Hay que reprogramarla a mano el día del cambio, que es exactamente el día del que no queríamos acordarnos.
Pautia también puede pasar los avisos al calendario de tu móvil, así que no renuncias a que suene: lo que añade es saber qué toca cuando suena.
Y si prefieres el papel
Un tratamiento escalonado es de los que mejor se ven en una hoja: se entiende de un vistazo dónde está el cambio. Pautia saca un cronograma semanal para imprimir con las dosis de cada día ya calculadas, así que la hoja de la semana que viene lleva la dosis nueva sin que tengas que rehacerla.
Si la va a leer alguien que no ve bien, se puede sacar con letra grande: entonces sale en dos hojas, y cada una dice qué días lleva.
¿Prefieres una hoja en blanco y escribirla a mano? Está la plantilla de horario de medicación: tres hojas en PDF, gratis y sin registrarse.
Lo que Pautia no hace
Conviene decirlo claro, porque en esto es fácil esperar de más:
- No calcula pautas. No sabe cómo se baja un corticoide ni cuánto ibuprofeno le toca a un niño de 18 kilos. Eso lo dice un profesional, y tú lo apuntas.
- No avisa de interacciones ni de contraindicaciones. No es un dispositivo médico y no pretende serlo.
- No cambia nada por su cuenta. Si el médico modifica la pauta, hay que entrar y modificarla: la app no adivina.
- Los avisos pueden fallar, porque dependen del calendario de tu móvil. No los uses como única garantía para algo crítico.
Lo que hace es acordarse por ti del día del cambio. Que resulta ser justo lo que peor se lleva en la cabeza.
Preguntas
¿El día 1 es el día que empiezo o una fecha del calendario?
El día que empiezas. Las etapas se cuentan desde el primer día del tratamiento, así que la pauta te sirve igual empieces hoy o el martes que viene. Si empezaste hace tres días, pones esa fecha de inicio y Pautia cuenta sola.
¿Cuántas etapas puedo poner?
Las que haga falta. Lo normal son dos o tres, pero no hay límite: cada etapa dice desde qué día empieza, qué dosis lleva y en qué franjas.
¿Y si el médico cambia la pauta a mitad?
Se edita el tratamiento y ya está. Lo que ya habías marcado no se pierde: el historial de tomas se queda como estaba. Si tenías los avisos en el calendario, Pautia te avisa de que se han quedado desfasados y basta con volver a enviarlos.
¿Puedo tener una pauta que cambia para otra persona?
Sí. Cada tratamiento lleva escrito de quién es, y las etapas funcionan igual. Si además lo lleváis entre dos, podéis compartirlo: lo que apuntes aparece en el móvil de la otra persona, cifrado y solo de quien vosotros marquéis.
¿Sirve para algo que se toma solo unos días de la semana?
Sí. «Lunes, miércoles y viernes» se apunta como una repetición, no como etapas, pero se lleva igual de bien: los días que no toca, en la pantalla de Hoy no aparece nada de ese medicamento.
¿Hace falta crear una cuenta?
No. No hay registro, ni contraseña, ni correo. Los tratamientos se guardan en tu propio dispositivo y no hay ninguna base de datos nuestra donde estén. Puedes probarla 15 días gratis sin dar una tarjeta.