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La medicación de mis padres

Cuando el que se acuerda de todo eres tú. Cómo tenerlo ordenado sin llevarlo en la cabeza, aunque no vivas con ellos y aunque la pauta cambie cada dos por tres.

Empezar a organizarlo

15 días gratis · sin tarjeta · sin cuenta

Pautia
Hoy
Jueves 13 de agosto
Mañana · 08:00
Enalapril · 10 mgPapáTensión
Prednisona · 20 mgPapáBronquitis · baja hoy de 30 a 20
Noche · 20:00
Metformina · 850 mgPapáDiabetes
Al acostarse
Omeprazol · 20 mgPapáIndefinido
Tres crónicos y un antibiótico conviviendo, y la bajada de dosis del jueves ya puesta. Nadie ha tenido que acordarse: se apuntó una vez, el día que se lo dijeron en la consulta.

Lo que de verdad cansa

No es acordarse de una pastilla. Una pastilla se recuerda sola. Lo que agota es ser tú el sitio donde está guardada toda la información: cuántas cosas toma, a qué hora cada una, cuál se acaba el viernes, cuál cambió el médico el mes pasado y si hoy ya se la ha tomado o no.

Y esa carga no se ve desde fuera. Desde fuera parece que «solo» estás pendiente. Por dentro es una lista que repasas en la cama.

Si te suena alguna de estas, esta página es para ti:

  • «Sé que toma cuatro cosas, pero no sabría decirlas de memoria
  • «Le cambiaron la dosis en la última revisión y ya no sé cuál es la buena
  • «Le pregunto si se la ha tomado y me dice que sí por no preocuparme
  • «Cuando me voy unos días, tengo que explicárselo todo a alguien

Cuando lo lleváis entre varios

Es lo más habitual y lo que peor se organiza. Un hermano va los martes, otra llama por las noches, y la información vive repartida en cabezas distintas: quien fue al médico sabe lo del cambio de dosis, y quien va mañana no.

Lo que suele fallar no es la buena voluntad. Es que:

  • El cambio lo oye uno solo. El que estuvo en la consulta lo apunta en su móvil, en un papel o en ningún sitio.
  • Nadie sabe si ya se ha tomado lo de hoy. Y preguntar dos veces molesta a quien lo recibe.
  • Cada uno tiene su versión. Una lista en WhatsApp de hace tres meses, la caja con una nota, la memoria.

Lo primero que arregla esto no es una app: es que haya un sitio único donde esté la pauta buena, y que todos miren ahí. Da igual si es un papel en la nevera o una pantalla; lo que no puede haber son tres versiones.

Que ese sitio único esté en los móviles de los dos

Pautia lo llama compartir en familia. Tú apuntas la medicación de tu padre y tu hermana la ve en su móvil: si el martes le da la pastilla de la noche y lo marca, tú lo ves el miércoles sin preguntar. Y cuando cambie la dosis, la cambia quien fue a la consulta y le llega al otro sin tener que contarlo.

  • Eliges de quién se comparte. Lo de tu padre con tus hermanos, y lo tuyo no, si no quieres. Lo que no marcas no sale de tu dispositivo.
  • Se invita con un código que se enseña en pantalla: sin cuentas y sin dar el correo de nadie.
  • Va cifrado de un móvil al otro. Nosotros no podemos abrirlo, y se borra solo a los 30 días.

Es la medicación de tu padre, no la tuya. Díselo. Si puede decidir, que decida él; y si no, que lo sepa quien tenga que saberlo.

¿Y el hermano que no quiere instalarse nada? A ese se le manda por WhatsApp el parte del día —qué se ha dado, a qué hora y qué queda— sin que tenga que hacer nada.

Compartirlo con mis hermanos

Cómo se ordena esto con Pautia

Apuntas una vez lo que le han mandado y la app se encarga del resto: te dice qué toca cada día y aplica sola los cambios el día que tocan.

PAUTIA

Hoy
‹   Martes 11 de agosto   ›
Mañana
Tensión · 1 comprimidoPapá
Tiroides · 1 comprimidoMamá
Noche
Antibiótico · 1 comprimidoPapáHasta el viernes
  1. Lo de tu padre y lo de tu madre, en la misma pantalla y sin mezclarse: cada uno con su color y su nombre. Y si tienes también lo tuyo, cabe igual.
  2. Lo que ya está tomado se tacha. Así dejas de preguntar «¿te la has tomado?», que es la pregunta que más molesta a quien la recibe.
  3. Lo que se acaba, lleva su fecha. El antibiótico desaparece solo el sábado; el de la tensión sigue ahí.

Cuando el médico cambia algo

Es el momento en que todo se desordena. En Pautia entras en el tratamiento, pulsas Cambiar pauta, dices desde qué día se aplica y cómo queda a partir de ahí.

Lo anterior no se toca: los días ya pasados conservan la pauta que tenían. Y el día que toca, cambia solo, sin que tengas que acordarte. Está explicado en la guía.

Montar el primer tratamiento

Si no vives con ellos

Es el caso más difícil, y hay que decir la verdad: Pautia no vigila a nadie. No sabe si tu madre se ha tomado la pastilla; solo sabe lo que alguien ha marcado.

Con eso claro, sí ayuda en tres cosas concretas:

  • Tú tienes la pauta buena siempre encima. Cuando llames y te digan «me han cambiado una cosa», lo apuntas ahí mismo y deja de estar solo en tu cabeza.
  • Puedes dejarles la semana impresa y colgada en la nevera, con letra grande y una casilla para marcar.
  • Puedes pasarle la pauta a quien esté con ellos —una cuidadora, un vecino, tu hermano— con un enlace, sin que tenga que instalar nada.

Si tu padre o tu madre se manejan con el móvil, pueden tener Pautia ellos mismos y marcar sus tomas: la app tiene tres tamaños de texto que agrandan todo, botones incluidos, y modo oscuro. Y si no se manejan, no pasa nada: la llevas tú y ellos tienen el papel.

Para la consulta

Llegar a la consulta y que te pregunten «¿y qué está tomando ahora mismo?» es de las peores situaciones si vas de memoria. Dos maneras de no pasar por ahí:

  • Enséñale la pauta desde el móvil. Desde TratamientosCompartir se genera un enlace con ese tratamiento, que se abre en cualquier navegador. No incluye el historial ni los demás tratamientos.
  • O llévalo en papel. La tercera hoja de nuestra plantilla imprimible es justo eso: una lista de medicamentos con cuánto, cuándo y desde cuándo.

Dejarles la hoja en la nevera

Que tú lo tengas en el móvil no quita que ellos necesiten verlo. Pautia genera un cronograma semanal con sus tratamientos ya rellenados, listo para imprimir: la semana entera, por franjas, en una hoja.

Sale con la fecha en que se generó, y eso importa más de lo que parece: si cambias algo e imprimes otra, hay que poder saber de un vistazo cuál es la buena. Una hoja vieja en la nevera da la misma sensación de seguridad que una correcta.

Y si prefieres empezar por el papel antes que por la app, la plantilla en blanco es gratis y no hay que registrarse.

Sacar la hoja para la nevera

Lo que Pautia no hace

Para que no te lleves una sorpresa después de pagar:

  • No decide ni recomienda nada. No dice qué tomar, ni en qué dosis, ni cada cuánto. Tú apuntas lo que os haya indicado el médico. No es un dispositivo médico.
  • No avisa por su cuenta con la app cerrada. Lo que hace es pasar los avisos al calendario del móvil, y es el móvil quien suena. Funciona bien, pero depende de ese calendario: no lo uses como única garantía para una toma crítica.
  • No lo veis varios a la vez. Cada dispositivo es independiente. Se sincroniza entre tus dispositivos —tu móvil y tu ordenador— a través de tu propio Google Drive, pero hoy dos hermanos con cuentas distintas no comparten la misma lista. Lo que sí puedes hacer es mandarles el enlace de un tratamiento, o la hoja impresa.
  • No vigila. Si nadie marca una toma, la app no lo sabe.

Ante cualquier duda sobre un medicamento, una dosis o un horario, pregunta a su médico o a su farmacéutico. Y ante una urgencia, llama al 112.

Apúntalo una vez y deja de llevarlo en la cabeza.

15 días gratis, sin tarjeta y sin crear ninguna cuenta. Después, desde 1,99 € al año. Y si algún día dejas de pagar, tus datos no se borran ni se ocultan: puedes seguir consultándolos y exportándolos.

Organizar la medicación de mis padres

Preguntas

¿Puedo llevar la de mi padre y la de mi madre a la vez?

Sí, y también la tuya. Cada tratamiento lleva el nombre de quien lo toma y su color, así que en la pantalla del día se ve de quién es cada cosa sin tener que pensar. Y puedes filtrar para ver solo los de una persona.

¿Puede llevarlo también mi hermana desde su móvil?

Sí. Se llama compartir en familia: tú apuntas la medicación de tu padre y ella la ve en su móvil, y al revés. Si el martes le da la pastilla de la noche y lo marca, tú lo ves el miércoles sin preguntar.

Eliges de quién se comparte —lo de tu padre sí y lo tuyo no, si prefieres—, se invita con un código que se enseña en pantalla, sin cuentas y sin dar el correo de nadie, y el paquete va cifrado de un móvil al otro: nosotros no podemos abrirlo, y se borra solo a los 30 días.

Si tu hermana no quiere instalarse nada, le puedes mandar por WhatsApp el parte del día: qué se ha dado, a qué hora y qué queda.

Mi madre no se maneja con el móvil. ¿Sirve igual?

Sí. La llevas tú desde tu móvil y a ella le imprimes el cronograma semanal para la nevera. No hace falta que ella instale nada ni que sepa usarlo. Y si algún día quiere, la app tiene tres tamaños de texto que agrandan toda la pantalla, botones incluidos.

¿Tengo que crear una cuenta o dar sus datos médicos?

No hay cuenta, ni registro, ni contraseña. Y sus tratamientos se guardan en tu dispositivo: no existe ninguna base de datos nuestra donde estén. Por eso mismo conviene activar la copia de seguridad, que va cifrada y se guarda en tu propio Google Drive.

Le acaban de dar el alta con seis medicamentos. ¿Por dónde empiezo?

Por el informe del alta, no de memoria. Añade un tratamiento por cada cosa que le hayan mandado, con su duración: los que tienen fin —un antibiótico, un antiinflamatorio— desaparecerán solos cuando toque, y te quedarán a la vista los crónicos. Si algo del informe no lo entiendes, pregúntalo en la farmacia antes de apuntarlo.

¿Y si se me olvida marcar una toma?

No pasa nada. Puedes volver a días anteriores con la flecha y marcarlo entonces. Pautia distingue entre «olvidada» y «sin revisar», que no es lo mismo: sin marcar suele significar solo que ese día no abriste la app.

Escrito por Javier, de Pautia. Esta app salió de organizar la medicación de mi padre después de una operación.
Última actualización: 13 de agosto de 2026.